Jimena Bustos Ramírez. Estudiante de la Universidad Estatal a Distancia, Programa de Estudiantes en el Extranjero de la Carrera Administración de Empresas con énfasis en Negocios Internacionales
Este texto trata de cuando salí de Costa Rica a los 18 años para participar en un intercambio en Austria, pensaba regresar al terminarlo, pero tres años más tarde continúo viviendo en Viena. Lo que comenzó como una vivencia temporal se convirtió poco a poco en un proyecto de vida. Posteriormente, trabajé como Au Pair (integrada a una familia como extranjera) y actualmente continúo aprendiendo alemán para poder estudiar en una universidad austriaca.

Figura 1. Estudiante universitaria cursando sus estudios a distancia desde el extranjero.
Imagen representativa de una estudiante que desarrolla su formación universitaria mediante educación a distancia mientras reside en otro país. La composición simboliza la conexión entre diferentes contextos geográficos, la flexibilidad de la modalidad educativa y las oportunidades que brinda la internacionalización. En el fondo se integran elementos alusivos a Europa y Costa Rica, enfatizando el vínculo entre ambos entornos y el alcance global de la educación a distancia. Imagen generada con inteligencia artificial para fines ilustrativos.
En medio de ese proceso surgieron varias preguntas importantes: ¿cómo podía iniciar mis estudios universitarios sin regresar a mi país de origen?, ¿ni renunciar a las oportunidades que estaba desarrollando en el extranjero? La respuesta fue la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Su modalidad y el Programa de Estudiantes en el Extranjero me permitieron comenzar el Diplomado en Administración General en 2024 y, actualmente, continuar con el Bachillerato en Administración de Empresas con énfasis en Negocios Internacionales.
La educación a distancia puede superar limitaciones geográficas y temporales, convirtiéndose en una alternativa para personas que, por su ubicación o sus responsabilidades, no podrían acceder fácilmente a una modalidad presencial (Meza Villares et al., 2023). Sobre esta idea, en mi caso, ha significado poder avanzar académicamente mientras aprendo otro idioma y construyo mi camino en un entorno distinto. La UNED me ha dado la oportunidad de mantener activa mi formación mientras persigo otros sueños.
Como cualquier estudiante de una universidad a distancia, he tenido que desarrollar autonomía, disciplina y estrategias para organizar el estudio. Como indica Paz Enrique et al., (2022), la autogestión del tiempo y del aprendizaje forma parte esencial de esta modalidad. Sin embargo, residir en el extranjero añade una situación particular, ya que Europa se encuentra siete horas adelante de Costa Rica durante el invierno y ocho durante el verano.
Esta diferencia modifica rutinas que, desde mi país, parecen completamente normales. En varias ocasiones me he acostado cerca de la medianoche, tras terminar mi jornada, para despertar veinte minutos antes de un examen programado alrededor de las tres de la madrugada. Al finalizar, muchas veces ya no podía volver a dormir porque debía trabajar, asistir a clases o continuar con otras responsabilidades. El examen podía durar pocas horas, pero sus efectos se extendían a todo el día.
Los trabajos grupales también presentan dificultades. Mientras mis compañeros intercambian mensajes, envían audios o toman decisiones, muchas veces yo estoy durmiendo. Al despertar, debo leer toda la conversación, comprender lo acordado y ponerme al día. Cuando necesito preguntar algo, ellos pueden estar comenzando su descanso. En algunas ocasiones he recibido comentarios por tardar en responder, aunque desde el inicio explico que resido en Europa y siempre intento realizar mi parte con tiempo. Esta situación responde a que nuestros días universitarios transcurren en franjas diferentes.
El cambio entre el huso de verano y el de invierno también puede producir confusiones. Cada vez que se modifica la diferencia de tiempo, debo revisar nuevamente las horas de tutorías, entregas y evaluaciones. Son aspectos pequeños, pero forman parte de la vivencia cotidiana de estudiar desde otro huso horario
Según Cascante-Gatgens (2021), la internacionalización universitaria abarca la movilidad física y también comprende la educación a distancia y la incorporación de una dimensión global e intercultural dentro de la vida universitaria Desde esa perspectiva, el Programa de Estudiantes en el Extranjero representa una oportunidad importante para quienes vivimos fuera de nuestro país. Contamos con orientación durante la matrícula y con opciones para recibir los materiales, pero académicamente participamos en los mismos cursos, dinámicas y tiempos que el resto del estudiantado.
Durante mucho tiempo asumí que la diferencia de tiempo era simplemente una realidad a la que yo debía adaptarme. Hace poco, sin embargo, una docente consideró mi situación cuando me enfermé la noche anterior a un examen y me permitió realizarlo en un momento más adecuado. Considero valioso mantener una organización común y, a la vez, esa vivencia demostró que conocer el contexto de la persona estudiante puede facilitar soluciones razonables cuando las circunstancias lo requieren.
Los programas de educación a distancia amplían las oportunidades, pero su alcance también depende de que reconozcan la diversidad de las poblaciones a las que atienden y los contextos desde los cuales estudian (Terreros et al., 2025). Comparto esta perspectiva desde el agradecimiento por pertenecer a un programa que me permite continuar mi formación desde el extranjero. Mi propósito es mostrar una realidad que quizá no siempre se considera y con la que otros estudiantes en el extranjero pueden sentirse identificados.
La educación a distancia me ha permitido seguir avanzando mientras forjo una nueva etapa. Escuchar cómo vivimos esta modalidad desde otras naciones puede enriquecer la comprensión de lo que significa estudiar verdaderamente “desde cualquier lugar”. Porque la distancia no solo se mide en kilómetros, también se mide en horas, rutinas y realidades diferentes.
Referencias
Cascante-Gatgens, A. (2021). Estrategias de internacionalización de unidades de investigación en las universidades públicas: El caso del PROIFED de la UNED de Costa Rica. Panorama, 15(28). https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8077234
Meza Villares, E. F., Soledispa Toala, F. G., Criollo Sailema, B. M., y Rodríguez Gómez, L. J. (2023). La educación a distancia y sus desafíos: Un análisis de las mejores prácticas y estrategias para superar las barreras en el aprendizaje en línea. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 7(2), 6126–6147. https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/view/5777
Paz Enrique, L. E., Rubí Velasco, A., y Hernández Alfonso, E. A. (2022). Constructivismo y fomento del aprendizaje autónomo para la enseñanza a distancia en el bachillerato. Revista Mexicana de Bachillerato a Distancia, 14(28), 1–12. https://pdfs.semanticscholar.org/1d56/3ccaf9ad6b20424af60da1d544019ccd4eec.pdf
Terreros, L., Moscoso, B., Rodríguez, D., y Castellanos, R. (2025). Superando barreras geográficas y sociales: Educación a distancia en el desarrollo profesional docente en Ecuador como una respuesta de inclusión socioeducativa. International Journal of Sociology of Education, 14(3), 233–253. https://hipatiapress.com/hpjournals/index.php/rise/es/article/view/18235



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