Cultura investigativa y proyectos: construir conocimiento en colectivo

Alexandra María Abarca Chinchilla; aleabarca@uned.ac.cr Investigadora, Programa de Investigación en Fundamentos de Educación a Distancia

“La educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida”. Miguel Rojas Sánchez

En las instituciones formativas, la producción de conocimiento debe ser un eje transversal en los procesos académicos, pues contribuye al desarrollo e innovación de la sociedad.

Si bien persisten las investigaciones individuales, estas deben ser justificadas en casos muy puntuales, cuando así se demande. El ideal es pasar del plano particular, a los equipos multi, trans e interdisciplinarios, según el nivel esperado de integración entre las disciplinas y los objetivos propuestos en las iniciativas.

Figura 1 Imagen generada por IA.

Nota. Imagen generada por ChatGPT en 2026. Descripción proporcionada por el usuario.

Una contribución sustancial de las instituciones de educación superior es contar con investigaciones de alto nivel. Así lo plantean Franzante, Malugani y Perdomo: “Educar, formar, producir conocimiento, contribuir al desarrollo de la ciencia y la tecnología son categorías que hacen explícita la razón de ser de cada una de las universidades y que expresan su identidad institucional” (2025, p. 183).

Se hace notar que en las instancias investigativas por lo general se mantienen carteras de proyectos. No obstante, hay limitaciones de tiempo, presupuestarias, de cantidad de participantes y jornadas limitadas, por mencionar algunas. Es factible que puedan generarse otras formas de contribución, con o sin remuneración. En este panorama surge la identificación de posibles colaboradores interesados y la constitución de equipos.

El proceso de integración requiere confianza, especificación de jornada dedicada al proyecto, interés y dedicación. A estos criterios previos se suman miembros con quienes ya existe experiencia de trabajo o un vínculo académico. Asimismo, pueden integrarse personas provenientes de otras disciplinas, regiones o incluso del extranjero.

La fase de consolidación del equipo se debe basar en el respeto y la confianza, desde la responsabilidad que cada persona adquiere.

Es conveniente contar con una persona investigadora principal, a quien le corresponden una serie de funciones de gestión, para el inicio, desarrollo y conclusión de la indagación planteada, de cara a los formalismos institucionales requeridos.

Existen diversas estrategias para fortalecer los equipos, vista la investigación como una relación humana. Estas pueden incluir:

Organizativas

  • Agendas puntuales (establecer previamente día y hora de reuniones y seguimiento de pendientes)
  • Delegar funciones sin sobrecargar a algunos integrantes
  • Minutas
  • Organización del tiempo
  • Plan de trabajo consensuado
  • Sitio común virtual para compartir documentos, avances e información

Comunicativas

  • Comunicados por medios oficiales
  • Consenso de decisiones
  • Reuniones periódicas previamente agendadas

Humanas y éticas

  • Acompañamiento a nuevos investigadores
  • Adaptación a diferentes personas y sus contextos
  • Entender situaciones de emergencia u enfermedad
  • Resolver inconvenientes en el momento
  • Reconocer y proteger la propiedad intelectual
  • La experiencia puede convertirse en guía y motivación para los demás

Académicas

  • Expresión oral y escrita de ideas de forma concreta y sintética
  • Contar con evidencias individuales y colectivas de los avances
  • Discusiones académicas
  • Espacios de creatividad e innovación
  • Uso transparente de inteligencia artificial (con declaración)

Del mismo modo, existen prácticas que pueden debilitar la dinámica colaborativa, la motivación y afectar el desarrollo de los proyectos. La idea es prevenir situaciones que afecten el trabajo y evitar lo siguiente:

  • Arrogancia científica
  • Atender las reuniones con distracciones de terceros
  • Atrasar entregas y afectar a quienes sí son puntuales
  • Comprometer en público a participantes, sin consultarles previamente
  • Comunicados por redes sociales
  • Decidir por los demás
  • Imposición de estilo, criterios propios o una única visión
  • Impuntualidad
  • Incumplimiento de tareas
  • Reutilizar temas de investigación
  • Postergar decisiones
  • Sobrecargar a quienes son responsables
  • Utilizar otros medios de comunicación en la computadora, principalmente en reuniones virtuales

Es así como: “La cooperación, la interacción y la comunicación asertiva fortalecen el trabajo colaborativo” (Cassinelli, et al. 2022). En este sentido, construir conocimiento en colectivo implica reconocer que la labor investigativa no depende únicamente de capacidades individuales, sino también de relaciones con los demás basadas en el diálogo y la responsabilidad compartida. Fortalecer la cultura investigativa requiere espacios donde se tenga la libertad para aprender, aportar y crecer junto a otras personas, incluyendo al estudiantado.

Referencias

Cassinelli Doig, A., Emé Leyva, G., Murcia Molina, D. y Figueroa Chuquillanqui, K. (2022). Disco: herramienta lúdica para fomentar el trabajo colaborativo en estudiantes de educación superior. Educación, (31)60, 25-53. https://www.redalyc.org/journal/7178/717876077002/?utm_source=chatgpt.com

Franzante, B. A., Malugani, C., y Perdomo Vázquez, J. M. (2025). Lejanía geográfica, cercanía de motivos: un estudio de caso argentino-cubano en y desde la investigación. 2014-2024. ESPACIOS EN BLANCO. Revista De Educación, 1(36), 181–194. https://doi.org/10.37177/UNICEN/EB36-461

Comentarios

Una respuesta a “Cultura investigativa y proyectos: construir conocimiento en colectivo”

  1. Avatar de Sofia Navas
    Sofia Navas

    Felicito a Alexandra Abarca por destacar la relevancia de los equipos de investigación como espacios de colaboración, confianza y construcción colectiva del conocimiento. La investigación universitaria requiere no solo de proyectos y recursos, sino también de comunidades académicas comprometidas capaces de articular esfuerzos, asumir responsabilidades compartidas y establecer dinámicas organizativas que favorezcan el cumplimiento de propósitos comunes. Por lo tanto, concebir la investigación como un proceso humano y colaborativo fortalece la consolidación de equipos interdisciplinarios, promoviendo la generación de conocimiento pertinente y aportes significativos al desarrollo científico y social.

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