¿Cómo aprender más rápido?

Nora Lisseth Hurtado Jarquín, nora.hurtado@uned.cr Estudiante de licenciatura de la carrera Educación General Básica para I y II Ciclos de la Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica.

Actualmente aprender rápido es una exigencia y se convierte en una necesidad, los datos e información se renuevan continuamente, se requiere de nuevas habilidades para el acertado acceso al conocimiento por ser extenso. Saber manejar tantas transformaciones permitirá evitar experiencias abrumadoras. Bajo esta situación, surge la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos aprender ágilmente sin que la educación significativa sea perjudicada?

Figura 1 Imagen generada por IA de persona leyendo.

La buena noticia, es que no es necesario contar con una mente fotográfica, es una disposición que se puede entrenar mediante diferentes estrategias idóneas. Es importante comprender que el aprendizaje es un proceso biológico, el cerebro crea y refuerza conexiones neurales cada vez que se encuentra expuesto a vivencias diferentes. Sin embargo, las técnicas de estudio varían (¿en qué sentido?) para reforzar la comprensión adquirida.

En esta línea, hay que tener en cuenta que el cerebro no aprende bajo estrés, el interés personal es esencial para lograr una capacidad de asimilación de lo que se pretende enfocar, un claro ejemplo de esto es la simple relectura, que no garantiza que la repetición sea una verdadera interpretación lectora.

Para lograr a mediano o largo plazo, traer al presente lo aprendido, es fundamental emplear reglas: “En cuanto a la memoria y el aprendizaje, el cerebro humano es responsable de procesar y almacenar información en diferentes tipos de retentivas. Algunas de las estructuras y procesos cerebrales claves están relacionadas con la evocación de conocimientos” (Vargas-Tipula et al., 2024, p. 107).

Figura 2 Imagen generada por IA de persona leyendo.

Por tanto, se debe dejar de lado el estudiar solo para cumplir por obtener un buen resultado en un examen, es seguir más allá del cumplimiento, es propiciar la curiosidad e interés, así como la motivación por conocer algo nuevo. Una manera es crear hábitos diarios, tal como escuchar podcasts, leer artículos, ver videos educativos, lo cual permite agilizar la adquisición de nuevos conceptos sin un esfuerzo excesivo.

Entonces, para reforzar lo estudiado en una asignatura, es conveniente repasar días posteriores y retomarlo con alguna frecuencia, esto ayudará a evitar el típico olvido que ocurre posterior a las pruebas académicas.

Además, en el ámbito estudiantil, como lo señala Contreras-Morales:

La comprensión lectora es el acto donde el lector “interactúa” con el contenido, sin interesar la extensión o limitación del escrito. La lectura, así como su comprensión, está presentes en los contextos de todo nivel educativo y es considerada como una actividad transcendental para la enseñanza escolar. (2021, p. 63)

Según lo planteado por el autor, se podría realizar un ejercicio posterior, sin mirar el texto, plantear preguntas, tales como: ¿Qué comprendí? ¿Estoy de acuerdo con el autor? ¿Cuál es la idea principal del tema? ¿Se entendió el vocabulario?

Cabe destacar que es conveniente discutir y compartir toda aquella información que resulta relevante en espacios como foros académicos, tutorías o por medio de encuentros colaborativos entre estudiantes.

En resumen, aprender implica profundizar y saber cómo evocar en la memoria lo comprendido. Cuando se pone a prueba la retención de lectura, se ayuda al cerebro a trabajar, la mayor destreza que se puede tener es dominar técnicas de estudio eficientes.

Para finalizar, lograrlo de una manera más rápida, no se trata de magia, sino de aplicar una táctica adecuada, prestar atención y lograr un enfoque pertinente. Es iniciar hoy, aplicar una técnica y construir un sistema que se adapte a usted y observe como su proceso de aprendizaje cambia para bien.

Bibliografía

Contreras-Morales, S. F. (2021). La comprensión lectora para el éxito escolar.  Revista Científica Dominio de las Ciencias, 7(3), 61-81. http://dx.doi.org/10.23857/dc.v7i3.1982

Vargas-Tipula, W. G., Zavala-Cáceres, E. M. y Zuñiga-Aparicio. (2024). Estrategias para el aprendizaje desde la neurociencia: Revisión sistemática. Revista Arbitrada Interdisciplinaria KOINONIA, IX(1), 97-114. https://doi.org/10.35381/r.k.v9i1.3556

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