Alexandra M. Abarca Chinchilla, aleabarca@uned.ac.cr. Investigadora del Programa de Investigación en Fundamentos de Educación a Distancia (PROIFED), de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Costa Rica.
“La educación es lo que sobrevive cuando lo aprendido ha sido olvidado”. –Burrhus Frederic Skinner
La posibilidad de estudiar en la UNED facilita una mejor planificación de varios aspectos dentro del contexto personal de cada participante, tanto para quienes desean iniciar, continuar o finalizar la educación profesional.
Si bien lo anterior se enmarca en el modelo educativo a distancia, existen características que son importantes de considerar para optar al mismo, particularmente cuando la experiencia previa ha sido mayoritariamente presencial; de ahí la importancia de comprender los rasgos estudiantiles.

Figura 1
Imagen generada por IA sobre estudiantes
Nota. Imagen generada por ChatGPT en 2026. La descripción fue elaborada con apoyo de IA y revisada por la autora. Representaestudiantes conectados desde distintos espacios mediante computadoras y audífonos, reflejando interacción virtual, autonomía y aprendizaje colaborativo.
En el caso de la UNED, se han establecido una serie de particularidades centrales para que el alumnado logre su permanencia. Estas se definen de la siguiente manera:
Es clave considerar un perfil de ingreso para quienes están interesados en estudiar:
Poseer una motivación y metas claras
Ser el protagonista de su propio proceso de aprendizaje
Deseo de aprender a aprender
Capacidad de liderazgo
Autorregulación (capacidad de autocontrol para llevar a cabo objetivos y tareas para llegar a cumplir una meta)
Gusto y hábito por la lectura
Pensamiento crítico y reflexivo
Dominio de las tecnologías (UNED, 2024, párr. 1)

Figura 2
Imagen generada por IA sobre estudiante
Nota. Imagen generada por Copilot en 2026. Representa a una persona adulta estudiando desde un entorno doméstico con apoyo tecnológico. Descripción revisada por la autora.
Desde esta perspectiva crítica, se da paso a las capacidades y destrezas que son deseables y mejorables para una participación efectiva en la academia. No obstante, será fundamental contar con actividades formativas internas y externas a lo largo de la trayectoria estudiantil para la mejora y perfeccionamiento, pues esto incide en procesos de investigación al fortalecer la preparación en la gestión del conocimiento.
Cabe destacar que se pueden considerar también otras cualidades deseables:
- Aceptación de nuevos retos
- Asumir responsabilidades
- Comunicación oral
- Constancia
- Creatividad
- Disciplina
- Valoración de la diversidad
- Dominio de otros idiomas
- Enfrentar empáticamente tensiones derivadas de la dinámica educativa
- Entusiasmo
- Escritura académica
- Ética
- Flexibilidad
- Gestión del entorno individual, familiar y sociolaboral
- Imaginación
- Inclusión
- Organización efectiva del tiempo
- Regulación y criticidad para el uso de la inteligencia artificial
- Trabajo colaborativo
En continuidad con lo anterior, esto se relaciona con la cultura investigativa en tanto la oferta universitaria debe entender y ampliar los requerimientos académicos. Esto implica ir más allá del aula virtual o de las acciones compartidas, sean sincrónicas o no. Se busca, además, desplegar la interacción hacia otros ámbitos entre los mismos pares y tutores, fortaleciendo así las bases para el impulso de un ambiente investigativo, lo cual favorece la construcción de conocimiento situado y pertinente en contextos diversos.
Desde esta base, la acogida de experiencias en el PROIFED, tales como el Observatorio Estudiantil UNED (OEUNED) y la Red Internacional de Investigación en Educación a Distancia, en Línea y Abierta (REDIC) y el Programa Formación al estudiante con beca, podrían ampliarse hacia otras unidades en la universidad, donde la población estudiantil podría desarrollar dinámicas o bien prácticas que coadyuven a su formación desde diversas perspectivas del quehacer universitario.
En relación con el fortalecimiento investigativo, el acompañamiento dirigido hacia el sector estudiantil podría reducir el aislamiento y favorecer el sentido de pertenencia institucional, así como posibilitar interacciones desde sus territorios o comunidades encaminadas al profesionalismo. En este sentido, Granados y Artavia plantean la siguiente reflexión:
La autonomía, la automotivación y la autorregulación son factores clave para un posicionamiento laboral debido a las habilidades blandas implícitas en ellas y cómo estas se podrían necesitar para desempeñar una función determinada dentro de la oficina o empresa. La educación a distancia potencia esto ya que sin ellas resulta difícil poder completar el plan académico. (2024, p. 140)
Así, la universidad puede brindar espacios de experimentación en sus propios ámbitos. Debe orientarse hacia la población estudiantil que, por interés o necesidad, pueda participar de manera natural, así como hacia quienes se sientan ajenos a estas estructuras.
Quienes estudian en la UNED deben ser entendidos dentro de una educación participativa, cuyo perfil no solo responde a las exigencias de la modalidad a distancia, sino que posibilita la construcción de una cultura investigativa, crítica y comprometida con su medio, lo que plantea grandes retos para la institución, especialmente en el fortalecimiento de estrategias formativas, el acompañamiento estudiantil y la integración de la investigación como eje transversal, lo cual supone desafíos éticos y formativos con el uso de la inteligencia artificial.
Referencias
Castro-Granados, A. y Artavia-Díaz, K. Y. (2024). Educación a distancia, habilidades y competencias: análisis teórico del perfil estudiantil. Revista Educación Superior, 23(37), 109-121. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/9619365.pdf
Universidad Estatal a Distancia (UNED). (2024). ¿Cómo estudiar en la UNED? https://www.uned.ac.cr/como-estudiar



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